Diaz de Miranda

El ikebana es un arte en el que la naturaleza y la humanidad se unen, es un camino hacia la serenidad, hacia la atención plena, hacia el “aquí y ahora”. Tienen más de 500 años de historia, su origen fue religioso y en la actualidad su uso está extendido por todo el mundo en distintos ámbitos.

En su construcción siempre se utilizan elementos de origen orgánico (ramas, hojas, hierbas, o flores…), y frecuentemente son un número mínimo de flores dispuestas entre los tallos y hojas.

La estructura de este arreglo floral se basa en un triángulo escaleno, definido por tres puntos principales. Algunas escuelas consideran que estos tres puntos simbolizar el cielo/futuro (shin), el hombre/presente (soe) y la tierra/pasado (tal).

Esta semana hemos tenido en la Casa d’espiritualitat de Sant Felip Neri –Barcelona– un taller de arte floral japonés (IBEKANA) con la maestra en de Ikebans M. Dolors Villadelprat (Escola Villadelprat Art)

El tipo de composición que realizamos, en este taller con Dolors Villadelprat, fue el moribana, basado en los tres elementos mencionados más arriba.

Las mesas de los participantes del taller se colocaron cara a la pared, manteniendo cada persona la misma disposición que en la meditación zen. El incienso encendido y una suave música de fondo precedieron las breves explicaciones de la maestra Dolors. Se nos invitó a trabajar en silencio, procurando vivir el aquí y ahora; y antes de comenzar a componer nuestro ibekana pasamos unos minutos observando los motivos vegetales que cada uno teníamos sobre nuestra mesa. Al finalizar tomamos una deliciosa taza de té.